Amor ¡Mírame, mírame! - Capítulo 3

Al fin camino a Hogwarts, mi segundo hogar.
Estaba en un vagón del Expreso, junto a mi hermano y a Lily.
Sevi estaba leyendo un libro titulado "El libro reglamentario de hechizos, nivel 5", y Lily tarareaba una hermosa canción.

- Cántala, quiero do- do- dormir. - Dije, interrumpida por un bostezo.

Comenzó a cantarla. Su voz era dulce y lo hacía muy bien. Mi querido hermano mayor comenzó a ponerse rojo, entonces se tapó la cara con el libro. Yo lo ví sin poder creer, ¡A Sevimargado le gustaba Lily!
La voz de mí amiga quedó interrumpida por el sonido de la puerta abriéndose.

- ¿Ustedes otra vez? - Les pregunté.

- ¿Cómo que otra vez? - Me preguntó mi Leoncito... Digo... Sirius.

- Pues si, cómo el primer día. - Dije ruborizándome.

Yo había comenzado a sentir... Cosas, por Sirius. Una vez en una carta casi me "declaro", pero por suerte me arrepentí.

- Bueno, juro solemnemente que no será como ese día. Habíamos empezado con el pie izquierdo.

- Mejor dicho, "juro solemnemente que mis intenciones no son buenas". - Le contestó James con una sonrisa.

- Bueno, ¿Qué quieren? - Les pregunté poniéndome aún más roja, casi igualando al cabello de Lily.

- Nada, veníamos buscando un vagón. Yo creo que aquí estaremos bien, James. - Me contestó Sirius, mirando a su amigo.

- No sé si quiero estar con Quejicus, Sirius. Podríamos poner a freír unas cuantas papas en su grasoso pelo mientras charlamos. - Dijo riendo.

- Váyanse. Ahora mismo. - Dije secamente. Odiaba que hablen así de mi hermano.

- Eso mismo les decías a los chicos en una de nuestras citas, ¿Lo recuerdas, Calipso? - Me espetó James enojado.

- ¡CÁLLATE! ¡Ojalá no hubiera acepto ir contigo, ¿Sabes?

- ¿Cómo que citas? - Dijo Severus, entrando en la conversación.

- ¿Qué? ¿Tu pequeña hermanita no te lo contó? - Le contestó James con tono burlón. - Tuvo citas con Sirius, Remus y también conmigo. - Sirius, al escuchar su nombre, se puso de un rojo muy brillante.

- Váyanse. Ahora mismo. - Les repetí. Estaba temblando de rabia.

- Vámonos, Canuto.

- No. - Le contestó con los ojos cerrados. - Necesito hablar con Calipso.

- Con mi hermana no hablarás. Vete con tu amiguito, Black. - Le dijo ahora mi hermano.

- No. - Repitió. - Tú busca un compartimento, Cornamenta, yo luego se sigo.

- No me importa si quieres decirle algo bueno o malo, Black. Tú con ella no hablas, ¿Me escuchaste? - Le contestó Severus.

- Déjalo, Sevi. Escucharé lo que tenga que decirme, y volveré lo más rápido posible. Lo prometo. - Dije mientras me levantaba de mí asiento.

Sirius me llevó hasta el último vagón.

- ¿Qué quieres, Black? - Le pregunté cuando él verificó que estábamos solos.

- Ésto. - Y me besó.



¶ Fin del capítulo tres ¶



AAAAAAAAAAAAAAH!
Perdón, necesitaba terminarlo acá, dejar suspenso para que lo lean...
Enserio, les repito: perdón xd.
Es que ya lo había pensado todo y dije: "Hay que ser malos, nadie tiene dos capítulos en un día sin pagar un precio".



Bye!
 

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